German naval forces during the Spanish Civil War:
The Maritime Reconnaissance Staffel 88 (German: Aufklärungsstaffel See 88) was the Condor Legion's maritime unit under the command of Karl Heinz Wolff. This division acted against enemy shipping, ports, coastal communications and occasionally inland targets such as bridges. They used floatplanes, starting with the Heinkel He 60, which began operating at Cadiz in October 1936.
Heinkel He-60
Missions started as reconnaissance but, after move from Cadiz to Melilla in December 1936, the focus shifted to attacks on shipping. Operations were expanded to allow attacks on all Republican ports, as long as British ships were not present. Ten ships were attacked in the second half of 1937. Activities in support of ground forces became the main focus of the unit until the end of hostilities. The general Wolff received at the end of the conflict the Spanish Cross.
Spanish Cross.
El incidente Deutschland:
Este incidente ocurrió el 29 de mayo de 1937, durante la Guerra Civil Española, cuando unos bombarderos "Katiuskas" de la Fuerzas Aéreas de la República Española (FARE) atacaron al acorazado alemán Deutschland que estaba fondeado en el antepuerto de Ibiza.
Acorazado Deutschland.
Los pilotos creían estar atacando a uno de los mayores barcos de guerra del bando sublevado, el crucero Canarias, pero pronto fueron conscientes de que se trataba del Deutschland.
El buque alemán, que incumplía flagrantemente la normativa del Comité
de No Intervención de permanecer a un mínimo de diez millas de la costa
española, resultó seriamente averiado por las bombas, y se registraron
más de treinta muertos y setenta heridos entre sus tripulantes. El patrullero alemán Albatross que al parecer también estaba en el puerto de Palma no fue alcanzado. Inmediatamente el buque se hizo a la mar en dirección al estrecho de Gibraltar junto con su gemelo el Almirante Scheer.
Crucero Canarias.
Indalecio Prieto intentó justificar el bombardeo diciendo que los Katiuskas eran aviones de reconocimiento (mentira) y que fueron atacados antes por el acorazado alemán (cierto). Unos días después el gobierno español comunica que el bombardeo del Deutschland fue llevado a cabo por los pilotos José Arcega Nájera y Leocadio Mendiola. Esto era falso, los pilotos fueron los soviéticos Nikolai Ostryakov y G. Livinski, pero pretendía evitar la implicación de la Unión Soviética en el conflicto.

Hitler estaba furioso y su primera orden fue bombardear el puerto de
Valencia como represalia, pero altos cargos nazis le convencieron para
que el ataque fuera sobre un puerto de menor relevancia. Se decidió
entonces que el crucero de bolsillo Almirante Scheer y los destructores Albatros, Luchs, Seedler y Leopart
bombardearan el puerto de Almería. A pesar de esto, Alemania no
pretendía entrar en guerra con la República. Al contrario que en el
bombardeo de Guernica, los buques alemanes no ocultaron su nacionalidad.
Esta acción se saldó con varias decenas de muertos, 55 heridos y 35
edificios destruidos. Como otra represalia Italia y Alemania dejaron de
acudir a los comités de no-intervención.
Acorazado Admiral Scheer.
Las protestas del gobierno de la República por el bombardeo de Almería
se cursaron por vía diplomática. Pero eso "no cambió en nada la postura
de las potencias democráticas: Francia e Inglaterra eran partidarias de
la moderación para que el conflicto español no se extendiese. Dieron por
zanjado el incidente".
Operación Úrsula:
Esta operación consistía en el envío secreto al Mediterráneo de dos submarinos al bando nacionalista, el U-33 y U-34, para que atacaran buques de guerra republicanos y mercantes.
U-33.
Con este acuerdo también se pretendía coordinar las acciones de los submarinos alemanes con las de
los submarinos italianos, estableciendo patrullas de dos semanas en las
que se alternarían los buques de ambas naciones. Las órdenes eran de
atacar a los buques de guerra de la Marina de Guerra de la República Española, principalmente al acorazado Jaime I y a sus cuatro cruceros. Todas las acciones deberían realizarse en secreto.
Este acuerdo se firmó debido a que los 12 submarinos de la armada
española habían quedado bajo control republicano, al igual que la mayor
parte de la flota. Aunque fue por casualidad, el U-34 hundió el
submarino republicano C3 a la altura de Málaga.
C-3.
Transporte de material de guerra y las patrullas de control naval.
Tras el pacto de no-intervención, se prohibió públicamente el envío de armamento y suministros a cualquiera de los bandos de la Guerra Civil Española. Sin embargo, desde el primer día este acuerdo fue burlado por Alemania e Italia y, ante el caso omiso de la sociedad de naciones a este hecho, un mes más tarde también sería quebrantado por la URSS.
La Kriegsmarine envió a la zona del estrecho de Gibraltar una pequeña flota encabezada por el acorazado Graf Spee e integrada por dos cruceros y cuatro destructores para proteger a los barcos mercantes "especiales" (
Sonderschiffe, eufemismo utilizado para referirse a los buques que transportaban material de guerra) Hasta qué punto la Kriegsmarine estaba dispuesta a proteger los mercantes lo demostró
el caso del Palos:
Acorazado de bolsillo Graf Spee.
La patrullera civil
Bizkaia de la Marina de Guerra Auxiliar de Euzkadi detuvo uno de estos transportes y fue conducido al puerto de Bilbao. El gobierno alemán reclamó la mercancía, pero como su exigencia fue desatendida, el acorazado
Graf Spee y el
Kónisgberg secuestraron como represalia al vapor
Aragón y al mercante
Marta Junquera. Como la carga del
Palos siguió sin devolverse los alemanes cedieron los barcos al bando sublevado después de haber puesto en libertad a la tripulación.
Cuando en marzo de 1937 entró en vigor el plan de control del Comité de No Intervención, los "barcos especiales" cambiaron su bandera a la de Panamá para eludirlo y pasaron a llamarse
Acme,
Balboa,
Colón,
Golfo de Darién y
Golfo de Panamá (también de esa forma se evitó tener que emplear buques de guerra para proteger a los mercantes). De todos modos, el plan de control el cual pretendía realizar patrullas navales alrededor de las costas españolas se repartió entre Gran Bretaña, Francia, Alemania e Italia.
Distribución de las zonas de patrulla.
(gris, Alemania; verde, Italia; azul, Francia; rojo Gran Bretaña)
En aquellas áreas vigiladas por las potencias del Eje, se toleraba el tráfico de armas al bando nacionalista.
Sublevación de Cartagena:
La Sublevación de Cartagena fue una rebelión contra el gobierno de Juan Negrín protagonizada por militares y marinos de la base naval de Cartagena que estalló el 4 de marzo de 1939, un mes antes de que finalizara la Guerra Civil Española. Fue dirigida dentro del golpe de estado del General Casado el cual pensaba que existía un complot comunista por parte del gobierno de Negrín cuando este nombró como jefe de la base naval de Cartagena a Francisco Galan Rodriguez.
Crucero Miguel de Cervantes.
Se trataba de privar a la República de su único gran puerto naval y de
su marina de guerra. Este último objetivo, que era el más importante, se
cumplió plenamente porque la flota republicana se hizo a la mar en
cuanto estalló la rebelión y en lugar de regresar cuando ya había sido
sofocada el almirante jefe de la flota, Miguel Buiza, puso rumbo a Bizerta, Tunez.
A pesar de la situación Negrín trato de resolver la rebelión pacíficamente con este comunicado:
"Considero improcedente toda violencia. Hay que convencer a los mandos y a
la gente de que su actitud obstaculiza justamente en los momentos en
que aparece una solución de paz satisfactoria la cuestión de la gestión
del Gobierno. La Flota y la base naval constituyen un motivo de
seguridad y de confianza de combatientes y obreros que en la fábrica
anhelan igualmente la paz, pero que desean que ésta se haga sin
extorsiones ni represalias y con la garantía de evacuación de quienes lo
deseen. Esto no podrá lograrse si cada cual tira por su lado."
Tras dos días de pequeños combates los militares sublevados (la Quinta Columna de infantería) se rinden ante 206ª Brigada Mixta. Justo a tiempo, pues Franco ya había organizado un desembarco de 20.000 hombres que acabó suspendiéndose al ver que el puerto ya no era seguro. Aún así no todas las naves son informadas a tiempo y la batería costera hunde el crucero auxiliar Castillo de Olite, muriendo 1223 hombres.
Este reconquista fue llevada a cabo a pesar de que los mandos socialistas de la 206ª Brigada Mixta ya sabían de que el golpe de estado de Casado ya se había consumado en Madrid. Fue un golpe de gracia.